Es el viernes anterior al Domingo de Ramos. En este día se conserva la costumbre, en muchas casas, de hacer altares: se levanta una ramada de palapa o de madera, adornada con papel blanco y morado, en ocasiones picado. La Virgen de los Dolores se coloca en el Altar Central, rodeada de flores, agua, pequeñas macetas o figuras con semillas germinadas.